Qué comer en Lisboa: platos típicos y dónde probarlos
Una de las mejores formas de conocer Lisboa es sentarse a comer.
La gastronomía portuguesa no necesita demasiadas complicaciones: buen pescado, aceite de oliva, bacalao, mariscos, carne, pan y una cantidad considerable de dulces. Pero para quien visita Portugal por primera vez, una carta puede resultar un poco confusa. Hay platos que parecen similares, nombres que no siempre son fáciles de interpretar y especialidades que quizás nunca hayas probado.
Y hay algo que he aprendido después de pasar tanto tiempo recorriendo Lisboa: no hace falta buscar el restaurante más famoso de la ciudad para comer bien.
Muchas de las mejores experiencias gastronómicas pueden encontrarse en pequeñas tascas, restaurantes familiares, mercados y pastelarias. De hecho, Turismo de Portugal recomienda precisamente estos lugares —tascas, cafés, pastelarias y mercados— para acercarse a la gastronomía que comen los portugueses en su día a día.
Así que, si estás preparando un viaje a Lisboa y quieres saber qué pedir, aquí tienes algunos de los platos que yo no dejaría fuera de tu viaje y, sobre todo, en qué tipo de lugar y zona tiene sentido buscarlos.
🐟 1. Bacalhau à Brás: el plato perfecto para empezar
Si nunca has probado bacalao portugués, Bacalhau à Brás probablemente sea una de las mejores opciones para comenzar.
Se prepara con bacalao desmigado, cebolla, patata (papa) paja y huevo, y normalmente se termina con aceitunas negras y perejil.
Es un plato sencillo, reconfortante y bastante fácil de disfrutar incluso si no eres especialmente fanático del pescado.
Además, es uno de los platos de bacalao más conocidos de Portugal y una de las preparaciones que más recomiendo a quienes me preguntan qué pedir por primera vez.
¿Dónde comerlo?
🐟 2. Bacalhau à Lagareiro: para los amantes del buen aceite de oliva
Si el Bacalhau à Brás es una buena introducción al bacalao portugués, el Bacalhau à Lagareiro es una opción mucho más sencilla y centrada en el propio pescado.
Normalmente encontrarás una buena porción de bacalao acompañada de patatas asadas, ajo y una generosa cantidad de aceite de oliva.
Aquí la calidad del bacalao y del aceite importa muchísimo más, porque no hay tantos ingredientes detrás de los que esconderse.
La propia Visit Lisboa incluye el Bacalhau à Lagareiro entre las preparaciones tradicionales más importantes del bacalao portugués.
¿Dónde comerlo?
Taberna da Baixa - Aquí
🐟 3. Pastéis de bacalhau: el snack portugués que tienes que probar
No todo tiene que ser una comida completa.
Los pastéis de bacalhau son pequeños fritos elaborados principalmente con bacalao y patata, y son uno de los aperitivos más tradicionales que encontrarás en Portugal.
Son perfectos para comer algo rápido mientras recorres la ciudad o como entrante antes de una comida.
Y aquí hay una ventaja: no necesitas sentarte durante una hora en un restaurante para probarlos.
¿Dónde comerlos?
Taberna Sal Grosso - Aquí
🥪 4. Bifana: comida sencilla, barata y muy portuguesa
La bifana es uno de esos platos que muchas veces pasan desapercibidos frente al bacalao o los pastéis de nata.
Y es una pena.
Se trata de un bocadillo de carne de cerdo marinada y cocinada con una salsa llena de sabor, servido dentro de un pan sencillo.
Es comida rápida portuguesa en el mejor sentido de la palabra: sencilla, sabrosa y sin demasiadas pretensiones.
¿Dónde comerla?
🥩 5. Prego: la alternativa para quienes prefieren carne
Si la bifana es la opción de cerdo, el prego es su equivalente para los amantes de la carne de vacuno.
Es un bocadillo de carne de ternera, normalmente preparado con ajo y otros condimentos.
También puedes encontrarlo servido como plato, no necesariamente dentro de un pan.
No es probablemente el plato más espectacular visualmente de Lisboa, pero sí uno de esos alimentos cotidianos que te ayudan a entender mejor la cocina portuguesa.
¿Dónde comerlo?
Galeto - Aquí
🐟 6. Sardinhas assadas: Lisboa sabe especialmente bien en verano
Si visitas Lisboa entre junio y septiembre, hay un plato que adquiere todavía más sentido: las sardinas asadas.
Las sardinas tienen una relación muy especial con Lisboa y son especialmente protagonistas durante las celebraciones de los Santos Populares en junio.
Se suelen servir con pan o acompañamientos sencillos, además de pimientos asados y aceite de oliva.
Y hay algo que me encanta de comer sardinas en Lisboa: no necesitas convertirlo en una experiencia gastronómica sofisticada.
Una terraza, una mesa sencilla y una buena sardina a la brasa pueden ser exactamente lo que necesitas después de pasar horas caminando por la ciudad.
¿Dónde comerlas?
🐙 7. Polvo à Lagareiro: uno de mis favoritos
Si te gusta el pulpo, apunta este nombre.
El polvo à lagareiro suele prepararse con pulpo asado, patatas, ajo y bastante aceite de oliva.
Es uno de esos platos que representa muy bien la forma portuguesa de cocinar: buenos ingredientes, preparaciones relativamente sencillas y mucho protagonismo del aceite de oliva.
¿Dónde comerlo?
Solar 31 - Aquí
🍲 8. Caldo verde: sencillo, reconfortante y muy portugués
El caldo verde es una sopa tradicional preparada con patata, col rizada y, normalmente, rodajas de chouriço.
Es un plato mucho más sencillo que otros de esta lista, pero forma parte de la gastronomía portuguesa y aparece especialmente asociado a comidas tradicionales y celebraciones.
¿Dónde probarlo?
A Merendeira - Aquí
🍮 9. Pastel de nata: sí, tienes que probarlo
Llegamos al plato que probablemente ya conocías antes incluso de llegar a Lisboa.
El pastel de nata es uno de los grandes símbolos gastronómicos de Portugal y es prácticamente imposible visitar Lisboa sin probar uno.
Pero aquí hay una pequeña diferencia que conviene conocer:
pastel de nata y pastel de Belém no son exactamente lo mismo en términos de nombre.
El nombre Pastéis de Belém está asociado a la casa histórica de Belém, mientras que el resto de establecimientos venden pastéis de nata.
¿Mi recomendación?
Prueba ambos.
Visita Belém, prueba el original en su establecimiento histórico y, durante el resto del viaje, entra en diferentes pastelarias y descubre cuál es tu favorito.
¿Dónde comerlos?
🍒 11. Ginjinha: un pequeño vaso que forma parte de Lisboa
No todo lo que tienes que probar es comida.
La ginjinha es un licor de cereza muy asociado a Lisboa y tradicionalmente se sirve en pequeñas cantidades.
Es una bebida bastante intensa, así que no hace falta pedir varias para entender la experiencia.
Puedes encontrarla en pequeños establecimientos especializados, especialmente en el centro histórico.
Es una de esas paradas rápidas que puedes hacer mientras recorres la ciudad.
📱 Un último consejo: ten internet mientras buscas dónde comer
Puede parecer una tontería, pero cuando estás caminando por Lisboa vas a utilizar el móvil constantemente.
Google Maps para encontrar un restaurante, revisar reseñas, consultar el menú, comprobar cómo llegar, reservar una mesa o simplemente localizar esa pequeña tasca que alguien te recomendó.
Por eso recomiendo tener conexión desde que aterrizas, especialmente si es tu primera vez en Portugal.
Una opción práctica es utilizar una eSIM de Holafly, que puedes comprar e instalar antes de viajar y activar cuando llegues a Portugal. Así no tienes que perder tiempo buscando una tarjeta SIM física al aterrizar.
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🍴 Mi consejo final: no intentes probarlo todo
La gastronomía portuguesa es mucho más amplia que esta lista.
Pero si tienes pocos días en Lisboa, no necesitas convertir cada comida en una misión gastronómica.
Prueba un buen bacalao, come una bifana, comparte unos petiscos, disfruta de unas sardinas si visitas la ciudad en verano y, por supuesto, deja espacio para los pastéis de nata.
Y sobre todo, no tengas miedo de salir de las zonas más turísticas para comer.
A veces, una pequeña tasca sin grandes pretensiones termina siendo uno de los recuerdos favoritos del viaje.
Porque conocer Lisboa también es sentarse a la mesa y descubrirla a través de lo que comen quienes viven aquí.